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Octubre 7 de 2011

Órgano del Centro de Historia de la Villa de San Bartolomé de Honda. Creada el 4 de marzo de 2017 ....Email: centrodehistoriahonda@gmail.com..............Movil: 3057167134 .... 3134837424
Este escritor natural de la ciudad de Honda, en su libro Memorias, cuando escribe sobre Juan Fernández Córdoba y Coalla marques de Miranda, quien ocupo la presidencia el 23 de diciembre de 1645, afirma:
Enseguida se consagró a fomentar la población de la villa de Honda, negocio muy recomendado por la corte y que a la verdad demandaba especial protección, porque siendo un puerto fluvial es el entrepuente de las comunicaciones mercantiles entre los pueblos del alto y bajo Magdalena y los que están recostados hacia la cordillera oriental de un ramo de los Andes.
Ya el rey le había expedido titulo de villa desde 1643, ordenando que estableciese allí los empleados necesarios. Córdoba tomo conocido intereses en mejorar esta población y en la cual se fundaron progresivamente los conventos de jesuitas, San Francisco, la Popa o Candelaria y se erigió un hospital con el nombre de San Juan de Dios. Además como en ella se estableció una centuria después la administración de la renta de tabaco, como punto central en el virreinato para las operaciones de este ramos y se construyo una fabrica para la destilación del aguardiente de caña, todas estas ventajas unidas a la explotación de las minas de plata y oro que tiene en su territorio, le dieron una importancia de primer orden entre los lugares del virreinato, llegando hacer el emporio del comercio de las provincias interiores. El espantoso terremoto de 1805 la arraso casi por sus cimientos, y pocos años después los estragos de la guerra de independencia completaron la ruina de esta población.
Páginas 250 y 251
A mi vecina
He escuchado las notas de tu piano,
El dulce acento de tu voz he oído,
Y lo juro, vecina, no es posible
Que te agrade el chillar de los pericos.
En frente a mi prisión tus prisioneros
Al aire dan desapacibles gritos,
Displicentes, agudos, penetrantes,
En tus oídos para herir los míos.
Tiene la Villa más de cien solares,
Cada solar cien árboles crecidos,
Cada árbol cuenta con más de veinte mil ramas
Y cada rama veinte mil pericos.
Y éstos todos, a un tiempo, hacen apuesta
A ver cual tiene su pulmón más fino
Y con zambra discorde y guasabra
Puebla los aires su final chillido
Se escucha su chillar, que causa espasmos,
Como el chirrido de amolar cuchillos,
Cual se oyera la turba revoltosa
De mil muchachos recortando vidrios.
¡Y tú no estás contentas con lo que oyes,
Pues que además enjaulas veinticinco!
¿No temas al histérico señora…?
¡Suelta, por Dios, los pobres pajaritos!
Respirando, encerrado, olas de fuego
Me atolondran, zumbando los oídos,
Me anonada el calor pero me mata
El maldito chillar de tus pericos.
¿Por qué, vecina, tu inocencia fija,
Tan mal fijado, tu infantil cariño?
Di, ¿no tienes hermano pequeñuelos?
¿No hay gatos en tu casa? ¿no hay perrito?
¿Por la acera del frente no hay ni un joven
Que pase casualmente…. y distraído?
-¿No? ¡Pues que aspiren al honor de jaula
Las chicharras, los pitos y los grillos!
¿No te dan compasión tus prisioneros?
Concédales indulto indefinido.
¿No te da pena mi tormento injusto?
¡Vecina, compasión por tu vecino!
Gregorio Gutiérrez González
Cárcel de Honda, junio de 1862
Poesía de Gregorio Gutiérrez González . Tomado del libro obras completas de Gregorio Gutiérrez González. Compiladas por Rafael Montoya Montoya. Ediciones Académicas del Colegio Académico de Antioquia. Medellín. Bedout. 1960
http://biblioteca-virtual-antioquia.udea.edu.co/pdf/12/12_680628144.pdf