"Somos el Centro de la Historia de Colombia. Nuestro propósito es el de salvaguardar la historia de nuestro pueblo, como un aporte a la grandeza de nuestra nación colombiana."

lunes, 18 de enero de 2021

Panorámica de Honda 1927 Revista Cromos cortesía Gabriel Jaime Cano Palacio


 Honda 1927. Foto tomada del facebook de Gabriel Jaime Cano Palacio. Cromos. De izquierda a derecha; actual Corregimiento Puerto Bogotá-Guaduas  , puente Navarro, río Arli, Cerro Cacao en Pelota, Pueblo Nuevo, Quebrada Seca, centro, plaza de Mercado, El Carmen, vuelta de los Negros, vía ferrea Caracoli - La Noria ( Arrancaplumas ), hipódromo, la actual carrera 12. Estupenda fotografía área, panorámica de Honda, tomada desde el norte de la ciudad. ( Tomada del facebook de Gabriel Jaime Cano Palacio. Revista Cromos 1927. Fotografías y personajes antiguos del Tolima 

sábado, 16 de enero de 2021

Puente Navarro 122 años de su inauguración. 1899 -16 de enero - 2021 Por Tiberio Murcia Godoy*

Puente Navarro

(Fotografía Archivo Federico Navarro)

..

Un 16 de enero, pero de 1899, hace 122 años, se inaugura el puente Navarro, obra de gran magnitud para la época, y más hoy, cuando a algunas empresas que construyen puentes, se les cae, y este cumple 122 años. 

Día de su inauguración

Por ser este un hecho transcendental, no solo para Honda, el Tolima, Colombia, o para América, trascribo   una reseña sucinta del día de su inauguración, reseña escrita por don Virgilio Leiva, propietario del periódico El Salto, del 30 de enero de 1899. 

 “Los juegos artificiales.  Trabajados por el bien conocido y reputado de Guaduas, Sr. Raga, estuvieron a la altura de la fiesta, el 15, noche de la víspera. Diversidad de figuras fueron exhibidas, frente a la casa del protagonista de la fiesta Sr. D.  Bernardo Navarro, representando el puente con un buque de vapor al pie. 

Las bandas de Mompox, Fresno, Espinal y Girardot y la de esta ciudad no cesaron de arrancar a sus instrumentos las mejores armonías para solemnizar las vísperas. Hubo abundancia de pólvora y castillos y cohetes hábilmente preparados con magnificas luces de color. La plaza de América y la calle Real fue el punto donde se quemo la pólvora. Varios edificios fueron adornados con farolitos, así como también los balcones de la Consistorial”. 

“El desfile. Para partir al puente se efectuó a las 8 de la mañana, del lunes 16, pero que desfile. Aquello era una verdadera Babel. Don Martin Castrellón, lucio sus habilidades, arreglando, como en efecto arreglo la ornamentación del puente;  cincuenta banderas y doce banderas hacían los honores con los colores  nacionales, treinta coronas de flores colocadas en las barandas del puente. Hubo seis festones que decía; Dios sobre todo y ante todo. Honda agradecida al Sr. Bernardo Navarro. La victoria, corona el esfuerzo. La grandeza de esta idea justifica nuestro entusiasmo.  Los que deseáis servir a los pueblos inspiraos aquí. Y la ultima, Aplaudimos a la Junta Directiva. 

La misa estuvo a cargo del presbítero Tomas de Jesús Gallego, y como acompañante el presbítero Barragán. Don Bernardo Navarro recibió la bendición  en el extremo occidental de su obra. Los padrinos de la obra nombrados por Don Bernardo Navarro fueron, D. Miguel Manrique (su suegro) y D. Pantaleón González, pero circunstancias de salud, los impulsaron a nombrar a  D. Julio J. Navarro y al Coronel D. Pedro Antonio González Henao. Cada uno llevaba una bandera que decían; Loor al abnegado y patriota Sr, Navarro, y el Comercio colombiano el mas entusiasmado, Sr. Navarro. El Sr. Navarro se coloco en medio de los dos padrinos y recibió el pabellón nacional de manos del joven Rodríguez.  D. Julio Garay, acompañado de la banda de Fresno, toco Gloria en excelsio y el credo.

.


Puente Navarro

(Fotografía Archivo particular)

La entrega oficial del puente. Se verifico; pero cosa bien singular ocurrió D. José Manuel Restrepo comisionado por el Gobierno Nacional dijo que su misión no era otra que la de presenciar que estaba concluida la obra, no de recibirlo, y por lo tanto se abstenía de ello porque carecía de autorización. Tomaron la palabra; D. Ángel Montero, por la Junta Directiva,  D. Pedro Angulo G, presidente del Concejo Municipal, D. José María Lizarralde E, por la Sociedad Fraternidad Hondana, y por don Bernardo Navarro, por encontrarse un indispuesto, Dr. Clodomiro Castillo. A las once de la mañana termino con la procesión ala residencia de Don Bernardo Navarro a su casa”. 

Inicio de su construcción

Inicio de su construcción. 13 de junio de 1894, en la relación de gastos pormenorizado que llevo a cabo don Bernardo Navarro Bohórquez, en el documento muy bien conservado por su bisnieto Federico Navarro, se lee; “ 1. Puente de Honda, del privilegio de construcción de este puente, inclusive todo gasto hecho. Casa comprada a Evaristo Engarita,  $ 160, casa comprada a J. M. Tafur, $ 144. . 29.912 kilos de cal, $ 672.80. Valor de más cal $134.50” El 30 de junio, la relación fue, “.Jornales  13/16 $ 54, y 18/23 $177.90.25/25  $127.40”

. 

Fecha de finalización

Su fecha de finalización de la obra, aparece la del 24 de diciembre de 1898.

.

Su gestor

 

Don Bernardo Navarro Bohórquez

(Foto Libro Impresiones y recuerdos 1922)

Tomas Sebastián Restrepo Navarro, escribe sobre Don Bernardo Navarro Bohórquez, “De espíritu activo, trabajador infatigable, tenaz en sus resoluciones, constante en sus propósitos. Nació un 16 de enero en Tunja, y falleció el 3 de diciembre de 1901, a la edad de 55 años”.

. 

Bien de interés cultural Nacional

Mediante Decreto 936 del 10 de mayo de 1994, fue elevado a  Bien de Interés Cultural Nacional, lo que le permite  estar bajo la lupa del gobierno nacional, en lo que se refiere a su mantenimiento.  

Los hondanos de nacimiento, adopción y de corazón, agradecemos a quien en vida realizo un gran proyecto, que es, ha sido ,y será, un icono en la construcción de puentes en Colombia, americe y el mundo. Loa a Don Bernardo Navarro Bohórquez   cuya memoria perdurara para siempre, por las obras bien desarrolladas.  

. 

*Miembro Centro de Historia de Honda

Miembro Redhicol (Red de historiadores de Colombia)

Docente Investigador IED Puerto Bogotá, Guaduas, Cundinamarca

 

Bibliografía 

NAVARRO G. Federico. (2018) Archivo construcción puente Navarro Bogotá.  

LEIVA Virgilio (1899) Inauguración de el puente. periódico El Salto. No 71. lunes 30 de enero de 1899. Honda.  

RESTREPO N. Tomas Sebastián (1922). Impresiones y recuerdos. Ediciones Paulinas. Bogotá. Páginas 57,57,59 

 

Fotos del puente, cortesía Federico Navarro

 

jueves, 14 de enero de 2021

Francisco Barbosa Fiscal General de la Nación de visita en Honda

Francisco Barbosa Fiscal General de la Nación y Tiberio Murcia Godoy del Centro de Historia de Honda

(Foto Amira Portela 14/01/2021)

.El 14 de enero del presente año en visita realizada a la ciudad de Honda de parte del Fiscal General de la nación, Francisco Barbosa, se reunio con el Miembro de Número del Centro de Historia de Honda, Sr Tiberio Murcia Godoy, a dialogar sobre la historia de la ciudad, retomando el dialogo del diciembre del 2018, cuando hizo visita a Honda, y recorrió el centro histórico de Honda.
 
 

Francisco Barbosa Fiscal General de la Nación y Tiberio Murcia Godoy

(Foto Amira Portela 14/01/2021)

.

Luego de almorzar, hizo digestión desde el restaurante El Dorado en el vecino Corregimiento de Puerto Bogotá, Guaduas, y se traslado a pie hasta Honda.

Diviso los pescadores desde el puente Luis Ignacio Andrade. Saludo a las cocineras de los acuarios en el barrio El Carmen, y a la comunidad en general.

.

                                               (Fotografía TMG 14/01/2021)
Francisco Barbosa Fiscal General visitando el famoso cenadero de propios y turistas en el sector de El Carmen denominado los acuarios.
Fotografía TMG 14/01/2021
.
Francisco Barbosa y Tiberio Murcia Godoy
(Foto Juan Carlos Castaño Posada 14/01/2021)

Palabras relevantes fueron "Vengo a la capital de la historia de el Tolima". El Fiscal es un amante en viajar por Colombia, y conocer su historia a la ciudad que visita. Como había visitado a Honda en diciembre de 2018, y este servidor le acompaño, de esta visita quedo el siguiente articulo de su autoría publicado en El Tiempo.

.

Honda y Ambalema: dos joyas olvidadas de Colombia (1)

Por Francisco Barbosa

Durante el pasado mes de diciembre y algunos días de este 2018, recorrí junto con mi familia parte del norte del departamento del Tolima, algunas ciudades del valle del Magdalena, el Magdalena Medio, el oriente de Antioquia, Medellín y algunos pueblos del occidente de ese departamento. Fue un recorrido cultural que me permitió hablar con la gente, visitar sus museos, conversar sobre historia regional y advertir con precisión algunos de los problemas más acuciantes como, por ejemplo, la delincuencia común, el abandono estatal y el microtráfico, que ha generado dificultades sociales sin precedentes.



Parecería que la firma de la paz con las Farc ha producido una modorra estatal que impide ver los problemas sociales y culturales de nuestros territorios. La paz sirvió, pero la consolidación es un asunto que no preocupa. No es gratuito que el ‘clan del Golfo’, el narcotráfico y la ilegalidad pululen sin que se percaten en Bogotá de que el Estado colombiano está funcionando a través de pactos ilegales con quienes controlan los territorios en su integridad. En pocas palabras, la transacción criminal al menudeo vino a reemplazar al Estado de derecho y las prácticas estatales.

En esta columna haré un balance sobre los municipios de Honda y Ambalema. Luego escribiré una sobre Antioquia y dejaré la última para la ciudad de Medellín.

Estos municipios del norte del Tolima se ubican sobre el río Magdalena y fueron bastiones económicos durante el siglo XIX y parte del XX por su rol como ruta de exportación e importación de productos del y hacia el interior del país.

Ambalema se encuentra en la hoya del río Magdalena. Para llegar es necesario vencer el olvido del Estado. Una carretera nos lleva desde Mariquita, pasando por la tragedia de Armero y luego un giro por una vía desértica que va hacia Cambao y Ambalema. Es una ida y vuelta hacia el siglo XIX con lo bueno y lo malo que eso tiene.


Un municipio que fue motor económico del país ‒tuvo, en el siglo XIX, casi 30.000 habitantes, hoy tiene 7.000‒; epicentro de los orígenes de la revolución comunera con José Antonio Galán; sede del primer banco de nuestra nación; lugar donde se instaló la compañía de tabaco más importante del país, perteneciente a Francisco Montoya, que nos llevó a vivir de ese producto, ya que cubría el mercado interno y lograba exportar.

Ese aprendizaje empresarial del tabaco se trasladó a Palmira, en el Valle, Girón y San Gil, en Santander, que llegaron a convertirse en productores en el siglo XIX. De ese municipio salían los recursos que le permitían vivir a la nación.

En 1905 se redujeron los cultivos de tabaco y la compañía de Montoya quebró. Esta fue comprada por la firma Fruhling y Goschen, que adquirió lo que se conocía como la Casa Inglesa y construyó la fábrica de tabacos La Patria, aprovechando que el tren comenzó a llegar en 1906. Luego fue comprada por el agente alemán William Vaughn, que exportó tabaco a Alemania. Los años pasaron y Ambalema terminó siendo productor de azúcar y asentamiento de actividades de ganadería. La hacienda Pajonales se instala en sus tierras y es uno de los ejes centrales del sindicalismo en Colombia.

Hoy sus gentes miran a la distancia un pasado que no existe y que les deja historias inverosímiles de magos como Lember, que iluminan la imaginación de los visitantes, o de las visitas obligatorias de los presidentes en el siglo XIX. Un pueblo de fantasmas.

Honda está menos olvidada que Ambalema; sin embargo, su lustre quedó atrás por el olvido estatal. Allí nacieron grandes hombres como el constitucionalista José María Samper, el expresidente Alfonso López Pumarejo y el cofrade Alfonso Palacio Rudas. Sus calles, sus puentes y sus construcciones recuerdan sus luces. Sede de los consulados de EE. UU., Inglaterra y España, teatros en ruinas, hoteles que debieron cerrar porque la luz era muy cara, un vetusto y derruido centro cultural o el hermoso barrio Alto del Rosario.

Queda el río Magdalena y su encuentro con el río Gualí, que se enfureció en 1985 llevando en su corazón el fin de Armero; los saltos de Honda que permitieron la existencia de este puerto porque obligaba a los champanes con sus bogas y ferris a hacer descender la gente en sus dos puertos ‒El Caracolí y el Arrancaplumas‒, como se cuenta en el Museo del Río.


Quedan sus gentes, como el historiador local Tiberio Murcia, que ama este lugar abandonado que carga historias en la calle de las trampas, de los virreyes, de la broma, de la cuesta de Mr. Owen, de la casa de los conquistadores, de la proclamación, del arzobispo Antonio Herrán Zaldúa, de las iglesias del Rosario o del Carmen y su plaza José León Armero; de los puentes Agudelo, López, Navarro; el mercado, que es uno de los más lindos de nuestro país, de los ahogados de los ríos y de los gritos de independencia cuando en esta población se firmó la Constitución del Estado de Mariquita en 1813 y Honda era la capital.

Pensar en Honda es meterse en los relatos de nuestro Gabo recorriendo las aguas del Magdalena o sus calurosas calles, o del pensador José María Samper, quien escribió a orillas del Gualí sus memorias ‘Historia de un alma’ en una casa, hoy desaparecida, cerca del puente Agudelo. Allí mismo, en Honda, un joven emprendedor, Pedro Aquilino López, hijo de don Ambrosio, gallero y artesano del siglo XIX, administró la casa comercial de los hermanos Samper y educó al expresidente López Pumarejo, padre del también expresidente Alfonso López Michelsen.


El fin del ferrocarril y la navegación por el Magdalena hizo caer una sombra de olvido sobre Ambalema y Honda. El deterioro de sus edificaciones del siglo XIX y el abandono de sus gentes deben recordarles a nuestros gobernantes que no debe acogerse aquella fórmula propia de que en Colombia cuando no se mata, se olvida.

Adenda. En buena hora, la enseñanza de la historia de nuestro país vuelve de forma obligatoria a los colegios. Sin raíces es muy difícil mostrarles a nuestras gentes que el pasado común va más allá de delincuentes como Pablo Escobar o el deleznable narcotráfico.

FRANCISCO BARBOSA

.


Honda y Ambalema: dos joyas olvidadas de Colombia I - Columnistas - Opinión - ELTIEMPO.COM